La Ibiza que vive dentro de las murallas Dalt Vila, que en catalán significa “la ciudad de arriba”, es el barrio comprendido dentro del recinto amurallado, el centro histórico por excelencia de la ciudad, pues en ella tuvo lugar su fundación y principal desarrollo hasta el siglo XVI, siendo habitada por fenicios, púnicos, romanos, musulmanes y, tras la conquista, cristianos procedentes de la Corona de Aragón. Pasearla, por tanto, es transitar por un cúmulo de siglos que asoman en yacimientos, torres, baluartes, palacios y leyendas.
Dependiendo del tiempo disponible o intereses, la visita a Dalt Vila puede tomar unas horas o requerir el regreso, pues aquí se encuentran las colecciones de arte del Museo de Arte Contemporáneo de Ibiza y el Museo Puget; la Catedral de Santa María y su Museo Diocesano, el centro de interpretación de Madina Yabisa, el Espacio Museográfico de Santa Faç y su recinto amurallado, declarado Patrimonio de la Humanidad, cuyo trazado es posible seguir de baluarte en baluarte. Sin olvidar sus numerosos rincones plenos de encanto, como el acceso por el Portal de ses Taules y la plaza de Armas, sus callejuelas y pasadizos medievales o las plaza de Vila, sa Carroca y del Sol, llenas de animación en las noches de verano.
La mejor manera de explorar Dalt Vila incluye la realización de dos rutas, una de ellas siguiendo el trazado de las murallas a través de un paseo ameno con vistas a la ciudad, la costa y Formentera; y la segunda, ya en descenso, deambulando por las calles y callejuelas rumbo a la plaza de Vila, con terrazas, restaurantes y boutiques.
Descárgate nuestro mapa ¡y deja que Dalt Vila te cuente su historia!