El templo que vigila el mar y la ciudad
Sus orígenes se remontan a la conquista cristiana de la ciudad acaecida en el año 1235, tras la cual se levantó la antigua iglesia de Santa María, situado en el mismo enclave que la actual Catedral. El edificio actual es el resultado de sucesivas modificaciones en las que el templo fue ampliado o reformado con cambios estéticos y ornamentales al gusto de cada época.
Las pistas visibles a ojos del visitante que narran la historia del edificio comienzan por el edificio primitivo, de planta rectangular, que sólo ocupaba el espacio de la nave central. Fue ampliado en el siglo XIV con la construcción de un ábside gótico, de los cuales quedan restos en la cripta situada bajo el presbiterio. Además de este ábside de planta poligonal, se construyó una sacristía y la torre del campanario que hoy se eleva sobre el perfil de Dalt Vila. De planta trapezoidal, está coronada por una estructura piramidal de aristas dentadas, similar a la de otras iglesias góticas de Mallorca.
Las sucesivas ampliaciones y reformas añadieron las capillas laterales de la nave (s. XIV y s. XVI), unificaron el estilo decorativo de los distintos espacios y elementos arquitectónicos (s. XVIII) y, ya en el s. XIX, ampliaron el presbiterio y trasladaron el altar mayor y el coro s sus ubicaciones actuales.
La iglesia de Santa María, que en su interior alberga el Museo Diocesano, alcanzó rango de Catedral en el año 1782.