El alcalde de Eivissa, Rafael Triguero, junto con la concejala de Obras, Blanca Hernández, ha presentado hoy los detalles del anteproyecto del futuro aparcamiento del bulevar Abel Matutes. El proyecto contempla un aparcamiento con una planta subterránea y cuatro plantas en superficie, en la zona del actual bulevar Abel Matutes y las parcelas colindantes situadas en las calles Bisbe Abad i Lasierra, Fra Vicent Nicolau y Josep Zornoza Bernabeu.
En total, el aparcamiento tendrá una superficie de 25.845 m² y contará con 749 plazas, de las cuales 485 serán subterráneas y 264 en superficie. El edificio incluirá además cinco locales comerciales en planta baja, con superficies que oscilarán entre los 102 y los 811 m².
El exterior del aparcamiento se transformará con nuevas zonas verdes, áreas deportivas públicas y la regeneración del Parque Joan Marí Cardona. También se añadirá un ramal de acceso directo desde la E-10 y se reordenará el tráfico en la zona del colegio Sa Real, lo que permitirá mejorar la movilidad y reducir la circulación por el interior del casco urbano.
El proyecto será el primero declarado como “proyecto estratégico de especial interés” gracias a la reciente modificación de la Ley de Capitalidad, lo que permitirá agilizar su tramitación. Entre sus elementos de sostenibilidad destacan la instalación de placas solares fotovoltaicas, el aumento de zonas verdes, estaciones de recarga eléctrica, carriles bici, zonas peatonales, un parque infantil, zona deportiva y una iluminación más eficiente.
La ejecución del aparcamiento se llevará a cabo mediante una concesión pública, que incluirá la construcción y gestión tanto de las plazas de aparcamiento como de los locales comerciales, sin comprometer los presupuestos municipales. La empresa concesionaria financiará los 26 millones de euros estimados para la obra y la urbanización, y explotará el aparcamiento durante 40 años, tras los cuales revertirá al Ayuntamiento.
El procedimiento incluye la solicitud de los informes preceptivos —como los de Recursos Hídricos y de la Dirección de Carreteras del Consell de Eivissa— y, posteriormente, la licitación del proyecto, cuya construcción se estima en 24 meses.
El aparcamiento contará con plazas reservadas a residentes mediante cuota mensual fija, y otras plazas en rotación disponibles por horas o mediante bonos.
El alcalde ha destacado: “Con este proyecto avanzamos en uno de los compromisos que adquirí cuando pedí la confianza de los vecinos. Un proyecto sólido que ofrecerá más de 740 nuevas plazas, a menos de 10 minutos caminando de Vara de Rey y que dará solución tanto a residentes como a visitantes. Junto al resto de actuaciones previstas en los aparcamientos disuasorios y el futuro mercado de la ciudad, transformará la movilidad en el municipio y pondrá fin al histórico problema de aparcamiento”.
Por su parte, la concejala Blanca Hernández ha señalado que “es un proyecto muy positivo para Eivissa, que no solo reducirá los problemas de aparcamiento y movilidad, sino que dinamizará el barrio, aumentará las zonas verdes, fomentará el tránsito peatonal hacia el núcleo histórico y será sostenible para la ciudad. Además, reducirá la carga de vehículos gracias a su conexión directa con la E-10”.