Estos nuevos grupos de nichos se han proyectado de forma escalonada con el fin de adaptarse a la pendiente natural del terreno. En cada uno de estos bloques se encastrarán dos farolas similares a los del resto de bloques del cementerio. La técnica de construcción, con encofrado de tipo túnel y utilizando hormigón armado para la estructura de las celdas, da como resultado un tipo de nicho monolítico de una gran resistencia estructural y totalmente hermético. Esto evita las fugas de líquidos y garantiza la total ausencia de humedades visibles.
Los nuevos grupos, denominados BI, BL, BM y BN, estarán situados en la calle de sa Torrentera, a la que se accede por la calle de sa Serra Travessera. Los bloques dispondrán de 36, 56, 56 y 22 nichos cada uno.
En cumplimiento de la normativa balear de sanidad mortuoria, cada nicho tendrá unas dimensiones de 90 centímetros de ancho, 75 de alto y 2,5 metros de profundidad. Las 170 nuevas celdas previstas suponen una superficie edificada de 130,68 metros cuadrados.