Agenda cultural

Cor Ciutat de Eivissa
Cor ciutat d'Eivissa i conjunto Coral Ahots Abesbatza. Conjunto Instrumental de Cambra

El tiempo pasa inexorablemente, pero la memoria se resiste a olvidar lo que se ha hecho con amor, dando a los demás lo mejor que uno tiene. En cuatro ocasiones el Cor Ciutat d’Eivissa ha invitado a su querida directora fundadora, Nekane Piñuela, y siempre ha sido para celebrar aniversarios de la creación de este coro. Pero en esta quinta ocasión, después de treinta y dos años, cumplimos otro sueño: el de unir ambos coros, el CCE que Nekane fundó en el Patronato Municipal de Eivissa hace treinta y dos años y la Coral AHOTS que dirige actualmente en Pamplona. Eivissa y Pamplona uniendo lazos, uniendo sus corazones, respirando al unísono, celebrando la música y el canto con la ilusión de no dejar morir el recuerdo tan querido de nuestro nacimiento como Cor Ciutat d’Eivissa.

Para la celebración de este intercambio de corales tan especial, se ha escogido una obra también muy especial, muy adecuada para grandes agrupaciones corales y que está dotada de una gran belleza y profundidad emocional, así como de trascendencia y elevación espiritual. Una obra que parece destinada a dejar una huella importante dentro de su género. Se trata del Requiem for the Living (Réquiem por los vivos) del compositor neoyorquino Dan Forrest, una obra sinfónico-coral estrenada en 2013 que desde entonces se interpreta con creciente frecuencia en todo el mundo gracias a la impresionante belleza de sus planteamientos musicales y al extraordinario poder comunicativo de la obra.

El Cor Ciutat d’Eivissa, junto con el Conjunto Coral AHOTS de Pamplona, cuatro solistas vocales y una agrupación instrumental de nueve músicos creada para la ocasión, presentarán esta obra por primera vez ante el público de la isla de Eivissa, el próximo sábado 7 de marzo a las 19h en la iglesia de Santo Domingo. La entrada será gratuita hasta completar aforo.

Dan Forrest (nacido en Nueva York en 1978) es un compositor, pianista, educador y editor musical estadounidense. Ha sido descrito como poseedor de “un indudable don para escribir música hermosa y verdaderamente mágica” (NY Concert Review), con obras calificadas como “magníficas, con una escultura sonora inteligentemente construida” (Classical Voice) y “una escritura coral soberbia... llena de momentos estremecedores” (The Salt Lake Tribune). Su obra se ha consolidado en el repertorio coral de Estados Unidos y de todo el mundo, recibiendo numerosos premios y reconocimientos.

Un réquiem, en esencia, es una oración para el descanso, tradicionalmente para los difuntos. Sin embargo, Dan Forrest tituló su composición “Réquiem por los vivos”, diferenciándolo de los réquiems tradicionales concebidos como misas por los muertos. La palabra “réquiem” en latín significa “paz” o “descanso”. Lo que distingue la obra de Forrest es su intención de pedir paz y misericordia no para los muertos, sino para los vivos.

Los cinco movimientos del Réquiem por los vivos de Dan Forrest conforman una narración tanto para los vivos —su lucha con el dolor y la tristeza— como para los fallecidos.

El movimiento inicial establece los textos tradicionales del Introito y del Kyrie, súplicas de descanso y misericordia, desarrollando un motivo descendente de tres notas con elaboraciones cada vez mayores.

En lugar del tradicional Dies Irae, el segundo movimiento desarrolla textos bíblicos sobre la confusión y el sufrimiento de la humanidad, incorporando alusiones musicales y textuales al mismo Dies Irae. Este movimiento yuxtapone gestos rítmicos enérgicos con líneas melódicas extensas y etéreas, incluyendo referencias al Kyrie del primer movimiento.

A continuación se interpreta el Agnus Dei —una alteración del orden litúrgico habitual— como una súplica de liberación y paz, seguido del Sanctus, que actúa como respuesta de redención.

El Sanctus ofrece tres visiones de los “cielos y la tierra llenos de tu gloria”, todas desarrolladas a partir del mismo motivo musical: una sección etérea inspirada en imágenes espaciales del Telescopio Hubble; una sección central emotiva inspirada en vistas de la Tierra desde la Estación Espacial Internacional; y una sección final que devuelve al oyente a nuestro planeta, donde las ciudades vibran con la energía humana.

El Lux Aeterna que cierra la obra representa la luz, la paz y el descanso, tanto para los muertos como para los vivos. En la mayoría de los movimientos, las largas melodías comienzan de manera misteriosa y evolucionan hacia finales brillantes, dando una sensación de continuidad gracias a las respiraciones escalonadas propias de la interpretación coral.