Víctima y agresor tuvieron una relación de 7 años, que acabó hace pocas semanas, y un hijo en común menor de edad. Desde entonces, la víctima ha manifestado que son constantes las agresiones físicas hacia ella. La denunciante explicó a la Policía que el hombre accedió a su casa y, una vez dentro, la agredió sexualmente.
Durante el momento de los hechos los agentes pudieron localizar al agresor gracias a la llamada de una amiga de la víctima, quien llamó al 112 para denunciar que la expareja estaba en su puerta su casa, ya que las dos amigas habían quedado. El ahora denunciado estaba intentando entrar a la fuerza en la vivienda.
Una vez localizado el agresor, se le trasladó al centro médico ya la víctima, al hospital Can Misses, donde se le realizaron las pruebas biológicas pertinentes.