Como primera medida, se ha decidido aumentar los dispositivos de vigilancia reforzada y se ha alertado a SEPRONA, IBANAT y Guardia Civil para llevar a cabo actuaciones preventivas inmediatas.
Por su parte, el Ayuntamiento recordó que, en los últimos meses, ya se han instalado gálibos en algunos aparcamientos donde se había detectado la ocupación prolongada con vehículos-vivienda, como medida disuasoria y para ordenar el uso del espacio público.
Ante esta realidad, el Ayuntamiento de Eivissa ha propuesto un Plan de Acción para hacer frente a la situación desde una perspectiva integral, estructurado en cuatro ejes principales:
- Continuar con el diagnóstico y seguimiento de los asentamientos existentes, con un mapeo actualizado, análisis técnico y social, y coordinación con Servicios Sociales para detectar casos de alta vulnerabilidad.
- Intervención social directa, con el refuerzo de los equipos de mediación y educadores de calle, y la articulación de un protocolo específico para familias con menores.
- Orden público y recuperación del espacio común, con intervenciones progresivas y desalojos ordenados en aquellos casos que supongan riesgo para la seguridad, siempre con acompañamiento de los Servicios Sociales.
"Esta problemática no puede recaer exclusivamente sobre las administraciones locales, por lo que reclamamos la implicación urgente de todas las instituciones con competencias en vivienda, inclusión social y medio ambiente", ha afirmado la concejala de Bienestar Social, Lola Penín.
En definitiva, la voluntad de la capital de Eivissa es clara: garantizar el orden y la seguridad de todos los vecinos y vecinas, sin dejar de lado a las personas que se encuentran en situación de exclusión.