Durante la visita, los participantes conocieron el funcionamiento del centro, la labor que se desarrolla en él y la importancia de la tenencia responsable de animales de compañía. Además, pudieron pasear con Traya, una perra de 10 años alojada en el centro, una actividad que cada año esperan con mucha ilusión.
Desde la organización de la escuela de verano han destacado que esta es una de las salidas más esperadas por los menores, que participan con entusiasmo pese a las altas temperaturas. El objetivo de la visita es sensibilizarles sobre el bienestar animal y transmitirles que los animales no son juguetes, sino seres vivos que requieren cuidados, respeto y responsabilidad. La escuela de verano de Betània-Cáritas visita el centro de sa Coma dos veces cada año.
Durante 2025, más de 300 niños, niñas y jóvenes pasaron por el Centro de Protección Animal de sa Coma para conocer de cerca su labor y fomentar valores de respeto y protección hacia los animales.