El Ayuntamiento de Eivissa ha dado este lunes un nuevo paso del Plan integral ‘Eivissa, una ciudad para vivirla’ con la entrega de las llaves de siete viviendas municipales de alquiler asequible en sa Penya, una actuación que permite que diecisiete personas del municipio inicien una nueva etapa en el núcleo histórico. Los nuevos inquilinos pagarán entre 203,14 y 460,28 euros mensuales en unas viviendas destinadas a jóvenes que quieren emanciparse, familias monoparentales y familias del municipio.
El acto se ha celebrado en sa Peixateria, donde los adjudicatarios han firmado sus contratos de arrendamiento antes de recibir las llaves de manos del alcalde de Eivissa, Rafael Triguero, y de la concejala de Vivienda y Bienestar Social, Lola Penín. Posteriormente, los representantes municipales han acompañado a los nuevos inquilinos hasta sus viviendas, ubicadas en las calles Vista Alegre y Retir y en la plaza de sa Drassaneta, culminando así un proceso iniciado el pasado mes de abril. El acceso a estas viviendas ha estado regulado mediante una convocatoria aprobada el pasado 10 de abril de 2026, cuyas bases se publicaron en el BOIB el 16 de abril. El 11 de junio se celebró el sorteo público que determinó el orden de adjudicación entre todas las personas que habían acreditado el cumplimiento de los requisitos establecidos.
“Desde el inicio del mandato no nos hemos cansado de repetir que Eivissa debe ser una ciudad para vivirla. No entregamos solo siete llaves; abrimos la puerta a una nueva etapa para diecisiete personas que podrán vivir en el centro histórico con estabilidad y un alquiler asequible. Este es el tipo de políticas públicas reales que cambian la vida de la gente", ha manifestado Triguero.
Las viviendas entregadas forman parte de un proyecto de rehabilitación desarrollado gracias a los fondos del Consorcio Eivissa Patrimonio de la Humanidad, una actuación que ha permitido recuperar edificios situados en el corazón del núcleo histórico para que vuelvan a cumplir la función para la que fueron concebidos: convertirse en hogares habitados y contribuir a mantener vivo uno de los barrios más emblemáticos de la ciudad.
Por su parte, la concejala de Vivienda y Bienestar Social del Ayuntamiento de Eivissa, Lola Penín, ha destacado el valor social de esta actuación y el rigor con el que se ha desarrollado todo el procedimiento de adjudicación. "Hemos querido que esta convocatoria fuera ejemplar desde el principio hasta el final. Por ello hemos establecido criterios muy claros, hemos garantizado la igualdad de oportunidades y hemos resuelto la adjudicación mediante un sorteo público entre todas las personas que cumplían los requisitos, como estar inscrito como demandante de vivienda del IBAVI y una antigüedad mínima de empadronamiento en el municipio de 10 años continuados". "Estas llaves significan oportunidades reales. Hay jóvenes que hoy podrán emanciparse sin tener que abandonar su ciudad, una familia monoparental que gana estabilidad y familias que podrán vivir con la tranquilidad que aporta una vivienda digna a un precio asequible. Esta es la función más importante que puede cumplir una administración pública", ha remarcado la concejala de Vivienda y Bienestar Social del Ayuntamiento de Eivissa.
Las siete viviendas presentan distintas tipologías para adaptarse a las necesidades de perfiles diversos. Los dos pisos situados en la calle Vista Alegre están destinados a unidades familiares de hasta cuatro miembros y disponen de dos habitaciones, con superficies útiles de 54 y 74 metros cuadrados distribuidas en varias plantas. En la plaza de sa Drassaneta se han habilitado tres viviendas de una habitación, una de las cuales se ha reservado específicamente para una familia monoparental. La promoción se completa con dos viviendas más en la calle Retir, también de una habitación, destinadas principalmente a personas jóvenes.
Una de las características más relevantes de esta promoción es el precio de los alquileres. Todas las viviendas se han fijado en una renta de 6,18 euros por metro cuadrado. Esto se traduce en cuotas mensuales que oscilan entre los 203 euros de las viviendas más pequeñas de sa Drassaneta y los 460 euros del piso familiar de mayor superficie de la calle Vista Alegre, lo que permite que estos hogares sean económicamente accesibles para las personas adjudicatarias.
Entre estos requisitos figuraba estar inscrito en el Registro Público de Demandantes de Vivienda del IBAVI con una antigüedad mínima de un año, acreditar diez años consecutivos de empadronamiento en el municipio de Eivissa, disponer de nacionalidad española o residencia legal, no ser propietario de otra vivienda disponible y encontrarse al corriente de todas las obligaciones tributarias y con la Seguridad Social.
Además de los requisitos generales, la convocatoria diferenciaba varios contingentes para adaptar las viviendas a distintas realidades sociales. Las dos viviendas familiares se reservaban a unidades de convivencia de tres o cuatro miembros con ingresos comprendidos entre dos y cinco veces el IPREM (Indicador Público de Renta de Efectos Múltiples). El piso destinado a familia monoparental establecía un límite máximo de cuatro veces el IPREM, mientras que las cuatro viviendas reservadas a personas jóvenes exigían que todos los miembros de la unidad de convivencia fueran menores de treinta y cinco años y cumplieran los mismos límites mínimos y máximos de ingresos previstos en las bases.
La convocatoria también incluyó la creación de una lista de reserva para cubrir eventuales vacantes futuras, una herramienta que permitirá seguir optimizando el parque público municipal sin necesidad de iniciar un nuevo procedimiento completo de adjudicación.
"La mejor manera de demostrar un compromiso es cumplirlo. Hoy siete puertas se abren en el centro histórico, pero detrás de estas puertas hay diecisiete personas que podrán construir su futuro en Eivissa. Este es el modelo de ciudad que queremos seguir haciendo realidad: una Eivissa para vivirla", ha concluido Triguero.