El Ayuntamiento de Eivissa ha entregado hoy la Medalla de Oro de la Ciudad 2026 al pediatra Eladio Merino Tapia, la máxima distinción que concede el Consistorio. Durante el acto institucional, celebrado en el Claustro, el alcalde ha afirmado que “Eivissa reconoce hoy una vida dedicada a cuidar de sus niños y a estar al lado de sus familias”, resumiendo así el sentido de un homenaje que reconoce más de cincuenta años de vocación, compromiso y servicio a la ciudad.
En su intervención, el alcalde ha definido este reconocimiento como “un acto de justicia y de gratitud” hacia una figura que ha dejado una huella imborrable en la historia reciente de Eivissa. Ha recordado que Eladio Merino Tapia llegó a la isla en el año 1969, en una época en la que los recursos sanitarios eran limitados y solo dos pediatras atendían a los niños de Eivissa y Formentera. En este contexto, ha destacado el papel esencial que desarrolló en la atención pediátrica y la tranquilidad que transmitió a miles de familias.
El alcalde también ha puesto el acento en la dimensión humana del doctor Merino, asegurando que su legado va mucho más allá de los conocimientos médicos. Ha recordado que, cuando un niño enferma, las familias necesitan mucho más que un diagnóstico: necesitan confianza, cercanía y serenidad. Unos valores que, según ha señalado, el doctor Merino “supo transmitir a lo largo de toda su trayectoria profesional y que explican el afecto y el respeto que sigue despertando entre la ciudadanía”.
Durante su discurso, el alcalde también ha destacado la humildad del homenajeado, que al conocer la concesión de la Medalla aseguró que simplemente había sido fiel a su manera de pensar y de entender la profesión. Precisamente esta forma de ejercer la Medicina, desde la discreción, la vocación y el servicio a los demás, es, según el alcalde, la que otorga un valor aún mayor a su figura y justifica este reconocimiento.
Finalmente, Triguero ha remarcado que distinguir a personas como Eladio Merino Tapia es también “una manera de reivindicar los valores que definen la ciudad”. “Transformar una ciudad también es saber reconocer a aquellas personas que, mucho antes que nosotros, ya la hacían mejor con su ejemplo, su vocación y su servicio a los demás”, ha afirmado, antes de concluir que la Medalla de Oro expresa el profundo agradecimiento de Eivissa a una vida dedicada a los niños y a sus familias.