“Ante la actual ordenanza reguladora del impuesto sobre bienes inmuebles de fecha 12 de noviembre de 2019, que en la actualidad rige, y en la actual situación económica y social del municipio, es voluntad de este Equipo de Gobierno la revisión y adecuación de este impuesto a las circunstancias de hoy en día. Por eso, el tipo de gravamen del impuesto sobre bienes inmuebles aplicable a los urbanos de uso residencial será del 0,69% (antes 0,73%). sin embargo, se aplicará un tipo diferenciado del 0,73% a un máximo de un 10% de los bienes inmuebles del municipio de naturaleza urbana, excluidos los de uso residencial, que por cada uso tengan un valor catastral mayor”, ha explicado la segunda teniente de alcalde y concejala de Servicio de Atención al Ciudadano, Recursos Humanos y Recursos Económicos, Gema Marí, quien ha puesto como ejemplo que una vivienda con un valor catastral de 100.000 euros se beneficiaría de una rebaja de unos 60,70 euros; uno con valor catastral de 137.500, 83,46, y uno de 150.000, 90 euros.
“Esta bajada de impuestos