Octubre 19, 2019

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Convento de ses Monges Tancades

En 1599 se celebró el acto de posesión de las casas adquiridas para instalar un convento de monjas agustinas que fue fundado un año después.

La iglesia del convento, dedicada a San Cristobal, era de nave única cubierta con bóveda apuntada, fue destruida casi totalmente durante la guerra civil y reconstruida en las últimas décadas siguiendo el modelo original.

El edificio conventual, también remodelado en los años sesenta, respetando las características originales, es una edificación sencilla y austera, sin elementos decorativos relevantes.

Capilla de San Ciriaco

Sant CiriacLa capilla de San Ciriaco está situada al inicio de la calle del mismo nombre, muy cerca del Convento de Ses Monges Tancades.

Se trata de una capilla de devoción popular que mandó construir el Ayuntamiento de Eivissa en 1754, en honor de San Ciriaco, patrono de la ciudad desde 1650, cuya festividad, el 8 de agosto, coincide con la celebración de la conquista catalana de 1235.

En el interior de la capilla, bajo del altar, la boca de túnel simulado relaciona este espacio con la entrada de los conquistadores cristianos.

Capilla del Salvador

La capilla del Salvador, construida por la cofradía de los marineros, estaba dedicada a la Transfiguración del Señor. La primera vez que aparecen referencias documentales de esta capilla es en el año 1364. Desde entonces, se cita en diversas ocasiones, sobretodo a raíz de las visitas eclesiásticas realizadas durante los siglos XIV a XVIII.

Se trata de un pequeño edificio de estilo gótico que posiblemente fue edificado durante la primera mitad del siglo XIV. Es de nave única cubierta con vuelta ogival de tres tramos. En la fachada oeste conserva un rosetón que da al Mirador. La puerta, que hoy sirve de acceso al Museo Arqueológico, estaba situada delante del cementerio, que hasta el siglo XVII ocupó la actual plaza de la Catedral.

La capilla se vendió, en 1702, a la Universidad por 2500 libras. La imagen del Santo fue trasladada por las cofradías a la iglesia del puerto, que fue ampliada y mejorada con el dinero de la venta.

El año 1907 se reformó el edificio y se instaló el Museo Arqueológico. Durante las obras se halló una cripta en el subsuelo de la capilla, de donde se extrajeron numerosos restos humanos y figuras religiosas, entre las cuales destacan dos tallas de madera policromadas del Jesús crucificado y una imagen de Santa Lucia de piedra. Entre otros objetos, cabe destacar el hallazgo de un códice, pergaminos y manuscritos de los siglos XV y XVI, mencionados en la “Guía de Ibiza”, editada en 1917 por Arturo Pérez Cabrero.

Catedral

CatedralLa antigua iglesia de Santa María, erigida tras la conquista catalana de 1235, ocupaba la misma ubicación que la Catedral. El edificio actual es el resultado de sucesivas modificaciones en las que el templo fue ampliado o reformado con cambios estéticos y ornamentales al gusto de cada época.

El edificio primitivo, de planta rectangular, solo ocupaba el espacio de la nave central y fue ampliado en el siglo XIV con la construcción del ábside gótico colocado al extremo de levante del viejo edificio, en una posición avanzada a la línea de la muralla islámica; de la cual se han documentado restos en la cripta situada bajo el presbiterio. Además del ábside de planta poligonal, se construyó una sacristía y la torre del campanario que se eleva sobre la primera capilla del ábside. La torre, de planta trapezoidal, consta de dos cuerpos separados por cornisas decoradas y en el superior hay una doble hilada de tres ventanas ojivales separadas por una cornisa. La torre aparece coronada por una estructura piramidal de aristas dentadas, similar a la de otras iglesias góticas de Mallorca.

El templo medieval volvió a ampliarse con la creación de las capillas laterales de la nave. La primera la mando hacer Ponç Sacoma, en 1388, y el resto se construyeron en el primer cuarto del siglo XVI. En esta época también se trasladó la sacristía gótica a un cuerpo exterior adosado a la capilla de San Miguel.

A finales del siglo XVII, la iglesia debía estar sensiblemente deteriorada, tal como señala el Obispo de Tarragona Josep Mora, en su visita a la iglesia. Al parecer la cubierta tenia goteras y el pavimento se encontraba muy estropeado por los continuos enterramientos que se practicaban en el interior del templo. Esta situación llevó a los jurados de la Universidad a plantearse una reforma del edifico, cuyas obras se encargaron a los maestros Pere Ferro y Jaume Espinos. Los trabajos que comenzaron en 1712 no finalizarían hasta 1728.

Esta intervención no solo mejoró los desperfectos estructurales del edificio sino que también se modificó la ornamentación interior, unificando el estilo decorativo de los distintos espacios y elementos arquitectónicos. A ambos lados de la nave se colocaron pilastras con basa de orden compuesto y capiteles de hojas de acanto y volutas, enlazados por un arquitrabe, friso y cornisa superior, sobre la que descansa la bóveda de cañón de seis tramos que cubre la nave central. Por encima de las claves de los arcos, se colocaron lunetos con motivos religiosos pintados. Los arcos ojivales de las capillas góticas del ábside se sustituyen por otros de medio punto similares a los de la nave, tan solo fue respetado el de la capilla central donde estaba situado el Altar Mayor.

Al exterior fue modificada la puerta principal del templo añadiéndole diversos elementos arquitectónicos de estilo neoclásico

En 1782 se concedió el Obispado a la ciudad Eivissa y la iglesia de Santa Maria adquirirá desde entonces el rango de Catedral. El 5 de febrero de 1784 hizo su entrada oficial el primer Obispo de la diócesis D. Manuel Abad y Lasierra, que ejerció su cargo hasta 1787.

Después del siglo XVIII la catedral sufrirá pocos cambios en su fisonomía. La obra más importante de esta época fue la modificación del Presbiterio, realizada en 1803 y en la que se elevó y amplió hasta el límite con las dos primeras capillas de la nave. El altar Mayor, situado tradicionalmente en la capilla central del ábside, pasará a colocarse en medio del nuevo presbiterio y el coro detrás del altar, dentro de la capilla central.

Can Botino

La casa, situada al inicio de la calle Pere Tur, fue edificada a mediados del siglo XVII por maestros genoveses para una familia de mercaderes italianos. Sus constructores parece que también trabajaron en la iglesia del Convento.
El edificio es un ejemplo casi único en Eivissa de arquitectura clásica renacentista. Se trata de un edificio exento de tres plantas, tres de sus fachadas dan a calles públicas y la cuarta a un jardín sito en el lado oeste del edificio.

La entrada principal está situada en la calle Santa Maria, pero la fachada principal del edificio es la que mira al norte. La distribución de los balcones y ventanas configuran un conjunto coherente donde predomina la simetría de sus formas y elementos decorativos. La configuración exterior del edificio no parece haber sufrido alteraciones importantes del diseño original.

El inmueble, también conocido como Can Montero, fue adquirido por 172 millones de las antiguas pesetas por el Ayuntamiento de Eivissa y el Consell Insular. La rehabilitación, muy costosa debido al estado en qué se encontraba el edificio, fue financiada por el Consorcio Eivissa Patrimonio de la Humanidad y superó los 3,6 millones de euros.

A día de hoy, Can Botino alberga el Salón de plenos del Consistorio, el Archivo Histórico de la Ciudad, las dependencias de alcaldía y otros servicios administrativos de la institución. Con esta rehabilitación, la ciudad gana un nuevo edificio histórico del cual pueden disfrutar todos los ciudadanos y que estuvo a punto de convertirse en pisos de lujo en manos de promotores privados.

Castillo Almudaina

El castillo de Eivissa comprende un conjunto de edificaciones situadas en la cima del puig de Vila. Cuando todavía no existían las murallas renacentistas, este recinto junto con la almudayna conformaban una verdadera fortaleza rodeada por una cinta de muralla con 12 torres, que aparece mencionada en las fuentes medievales del siglo XII. Ambos espacios estaban separados por un lienzo interior con una torre que fue demolido al construirse, en el siglo XVIII, los cuarteles proyectados por Simon Poulet.
 
La planta cuadrangular del castillo con torres en las esquinas recuerda la estructura de los qars islámicos, estructuras fortificadas que representaban el último reducto defensivo de la ciudad. La entrada al castillo estaría situada en el lado de levante, entre las torres II y III, tal vez en el mismo lugar que ocupa la actual. 

Las intervenciones realizadas en la casa del Gobernador han permitido conocer el flanco sur del castillo, concretamente el tramo comprendido entre las torres I, VI y VII. En el interior de la torre VI se han documentado estructuras antiguas de la fortificación árabe. En la base de la torre se ven restos arrasados de otra torre o paño de muralla tal vez más antiguos. Sobre estos elementos se levantó, en el siglo XIV, la torre del Homenaje, que es la más alta y mejor conservada de la fortaleza; situada en la confluencia de los recintos del castillo y almudayna, desde ella se domina una amplia perspectiva sobre la costa sur de la isla y el puerto de la ciudad.

La casa del Governador, que ocupa el lado sur del castillo, comprende un conjunto de edificaciones residenciales de los representantes del gobierno. En ella debió alojarse, el rey de Aragón, Alfonso III, durante su breve estancia en la isla el año 1286, según cuenta el cronista Ramon Muntaner. El conjunto no tiene un gran valor artístico aunque conserva algunos elementos de estilo gótico y renacentista. A nivel patrimonial, destaca, sobre todo, el tramo de la fortificación árabe que se conserva entre las dependencias interiores de la planta baja.

Sede de la 'Universitat'

La 'Universitat' como institución de gobierno local fue creada por concesión del rey Jaume II de Mallorca. Aparece ya como órgano definido y permanente en 1299; estaba formado por tres jurados, nombrados por los representantes de los conquistadores, que a la vez elegían diez consejeros. La sede de la institución estuvo en un edificio próximo a la iglesia, de planta rectangular, cubierto con un artesonado de estilo mudéjar, con motivos decorativos pintados entre los cuales figuran los escudos policromados de Eivissa y de la Corona de Aragón.

El edificio se construyó adelantándose a la muralla islámica y, probablemente, fue levantado al mismo tiempo o poco después que el ábside gótico de la Catedral. En la fachada de levante conserva un ventanal gótico, que según parece se construyó durante unas reformas, mencionadas en los libros de cuentas de la Universidad, efectuadas a finales del siglo XV.

A principios del siglo XVIII la sede fue ampliada anexionando el edificio de al lado: la Capilla del Salvador. Posteriormente se abrió una puerta de comunicación interior sobre la cual se conserva la fecha de 1708 grabada en el dintel recordando la unión de los dos edificios. Este lugar sirvió de sede a la Universidad hasta el 1728, año en que se disolvió en favor del Ayuntamiento creado a raíz del “Decreto de Nueva Planta”.
Continuó utilizándose como casa Consistorial hasta el 1838 en que ésta fue trasladada al Convento de los Dominics. La sala de la Universidad y la capilla del Salvador, hoy en día, forman parte del Museo Arqueológico de Eivissa. Durante las reformas de las instalaciones, fue excavado el subsuelo de la sala, donde se ha encontrado el paramento exterior de la muralla islámica y otras estructuras arquitectónicas adosadas a ésta.

Ayuntamiento de Eivissa

El Ayuntamiento de Eivissa ocupa las dependencias del antiguo convento de los Dominicos desde 1838.

El convento fue uno de los últimos fundado por los dominicos en Baleares en el siglo XVI. La primera sede del convento estuvo en Jesús, ocupando las dependencias de la parroquia hasta su traslado al interior de la ciudad amurallada en 1587. Al año siguiente, con un acto solemne, se celebraba la toma de posesión de las casas compradas por la Universidad para construir el convento, cuyas obras se demoraron a lo largo del siglo XVII: así en 1674, todavía no estaban terminados los claustros y los religiosos no disponían de habitaciones cómodas.

La comunidad de religiosos fue disuelta en 1835 y tras la desamortización, el edificio pasó a propiedad del Estado que lo destinó a sede del Ayuntamiento, cárcel y otros servicios.

El edificio actual, tras diversas transformaciones obligadas por las necesidades de uso, conserva un claustro del convento así como el antiguo refectorio, destinado anteriormente a Salón de Plenos. Se trata de una dependencia cubierta con una bóveda de cañón decorada con pinturas murales que hoy es la sede temporal del Museu de Arte Contemporáneo de Eivissa, en estos momentos en obras.