Septiembre 18, 2018

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L’Ajuntament d’Eivissa instala 12 desfibril·ladors en llocs públicsEl Ayuntamiento de Eivissa pone en marcha un nuevo proyecto para la implantación de desfibriladores semiautomáticos externos en lugares públicos de la ciudad. Su desarrollo se iniciará en las próximas semanas con la instalación de 12 desfibriladores que estarán distribuidos por las zonas con más afluencia de personas y en instalaciones municipales.

Este proyecto implicará una inversión en el servicio de suministro y mantenimiento de desfibriladores semiautomáticos (DESA), las correspondientes cabinas para disponerlos y las acciones de formación a la ciudadanía para que las pueda utilizar en caso de presenciar un ataque cardíaco.

La empresa adjudicataria de este proyecto ha sido BIOMED S.L, con un importe de 26.015 euros, que también se encargará de gestionar la declaración oficial de Eivissa como ciudad cardio-protegida.

El municipio de Eivissa ya disponía de desfibriladores ubicados en las playas del municipio, tres más distribuidos entre Protección Civil y Policía Local, y 6 más ubicados en las dos piscinas municipales y cada una de las instalaciones deportivas municipales.

La concejala de Medio Ambiente del Ayuntamiento de Eivissa, Montse García, afirmó que gracias a este proyecto, 'la ciudad de Eivissa es un poco más segura y el hecho de contar en la ciudad de Eivissa con esta red de espacios cardio-protegidos con desfibriladores permitirá que incluso personal no sanitario pueda ayudar en un caso de emergencia vital'.

La muerte súbita cardíaca, como consecuencia de una fibrilación ventricular, es una de las principales causas de fallecimiento en los países desarrollados. Hasta hace poco, muchas de estas muertes eran inevitables, ya que la mayoría tienen lugar fuera del ámbito hospitalario, donde las víctimas no pueden ser atendidas por personal sanitario equipado con el instrumento necesario.

Sin embargo, la tecnología permite a día de hoy el uso de cierto tipo de desfibriladores por personal ajeno a la profesión sanitaria y fuera de un entorno hospitalario. Son los denominados desfibriladores externos semiautomáticos (DESA). Su uso durante los primeros minutos es fundamental para la supervivencia de la víctima de una fibrilación ventricular. Si se aplica el desfibrilador en menos de 3 minutos desde que se produce la parada cardíaca, la supervivencia aumenta un 73% y si se produce en menos de 5 minutos, las posibilidades llegan hasta el 50%.

El desfibrilador externo semiautomático está diseñado para aquellos casos de parada cardíaca que suceden fuera de los centros hospitalarios ya que su sencillez de uso hace que el personal no médico pueda manejar con seguridad y eficacia siguiendo las instrucciones de uso que facilita la propia máquina.

El aparato realiza una valoración de la actividad del corazón e indica claramente qué acciones se deben llevar a cabo. Son órdenes sencillas, directas y orientadoras, ayudando a realizar la reanimación con éxito.

La empresa adjudicataria también ofrecerá cursos de formación para la población en general y editará 1.400 unidades de material impreso para formar a la ciudadanía en unas próximas jornadas divulgativas.